LA PIZARRA

La pizarra es un producto que no puede, hoy por hoy, sustituirse. Porque es natural, nacido directamente de la tierra y aprovechado casi tal y como se extrae. Sus peculiares cualidades, que no pueden poseer los materiales artificiales, son su principal garantía de futuro. Sólo la naturaleza puede reunir en un producto calidad, durabilidad, versatilidad, resistencia e impermeabilidad, y estas condiciones han sido precisamente las que han dado a la pizarra el prestigio que hoy en día tiene en el mercado. Si a ellas se unen los muchos usos para los que puede utilizarse la pizarra y la belleza que este material imprime a los edificios en los que se utiliza, disponemos de un producto noble e inigualable, que se adapto perfectamente a todos los estilos arquitectónicos.

Además de estas peculiares características, la pizarra tiene a favor el cada vez mayor prestigio de que goza en los países tradicionalmente consumidores, así como el incremento del mercado nacional, debido en gran medida a las tareas de promoción realizadas por la Asociación Galega de Pizarristas y el Cluster da Pizarra de Galicia.

Es uno de los sectores más importantes de Galicia, tanto en facturación como en nivel de empleo. La mayor parte de la pizarra gallega se destino a cubiertas de edificios, pero también resulta el material idóneo para otros usos, como solados y revestimientos, de los que hay ejemplos notables en la arquitectura actual.

La evolución del mercado de la pizarra en la última década puede calificarse de altamente positiva. En estos momentos se vive una situación de cierta incertidumbre y estancamiento, debido a variadas circunstancias negativas. Entre ellas, la necesidad de los gobiernos europeos de adoptar medidas económicas restrictivas para cumplir los criterios de convergencia con Europa o las adversas condiciones climatológicas de los últimos inviernos que han afectado seriamente al sector de la construcción. Pero la pizarra sigue siendo insustituible, y más en las zonas tradicionalmente consumidoras, que continúan apostando por este material como el más idóneo paró las cubiertas de edificios.

GEOLOGÍA DE LA PIZARRA.

La pizarra es una roca sedimentaria que fue depositándose como barro o limo, bajo el agua, formándose capas que fueron prensadas por depósitos posteriores hasta convertirse en roca. Al ser un proceso desarrollado a lo largo de millones de años, la pizarra se formó en capas planas, por lo que resulta fácil de partir en láminas de superficie plano y uniforme y es muy resistente. Esa característica suya que permite el exfoliado regular de esas rocas metamórficas en láminas se denomino pizarrosidad o esquistosidad. Las pizarras fueron sedimentos arcillosos, adquiriendo su estado final, como se ha dicho, por las presiones y las temperaturas producidas en las cadenas orogénicas. Los principales componentes minerales de estas rocas son la sericita, el cuarzo y minerales del grupo de la clorita. Es frecuente también que contenga óxidos y sulfuros de hierro, minerales arcillosos y carbonatos. La textura de estos rocas al microscopio es típica, observándose una masa de minerales filitosos con una orientación paralela muy marcada, destacando sólo algunos agregados o minerales gruesos dispersos en la matriz mayoritaria de grano fino.

Las pizarras son rocas muy comunes en las formaciones sedimentarias antiguas, en las zonas con metamorfismo regional de bajo grado, pero sólo algunos niveles de estas rocas y en lugares con unas condiciones tectónicas especiales reúnen las características necesarias para constituir los yacimientos explotables como pizarras para cubiertas. Guardan relación estas características con la composición mineralógica, la intensidad de la deformación, el espesor de las capas productivas y la fracturación de las masas potenciales, entre otras peculiaridades.


En la península Ibérica hay muchas áreas con afloramientos de pizarras, pero los yacimientos de pizarras para cubiertas tan sólo se localizan en zonas muy restringidas, correspondiendo a niveles del Paleozoico Inferior. Los zonas con yacimientos en explotación y recursos reconocidos se encuentran en Valdeorras, O Caurel, A Terra Chá, lo Cabrera, Monte Ronde, Alto Bierzo, Los Oscos, Aliste, Bernardos, Los Campos y Villar del Rey.

VALDEORRAS

En esta comarca de la provincia de Orense se localizo la mayor concen­tración de explotaciones de pizarra de todo el país, siendo la zona más conocida internacionalmente y donde se encuentran instaladas la mayor parte de las principales empresas del sector.

LA CABRERA

Colindante con Valdeorras aunque ya en la provincia de León esta comarca tiene características geográficas y geológicos similares a la anterior y también aquí se hallan importantes explotaciones de pizarras.

O CAUREL

Geográficamente esta comarca se encuentra en el vértice entre los provincias de Lugo, Orense y León y en ella se localizan los importantes explotaciones de pizarra de Quiroga y las labores iniciados en las proximidades de Oencia, y en León.

A TERRA CHÁ

Comprende esta comarca la región central de lo provincia de Lugo, de suaves formas topográficas. En los términos municipales de Mondoñedo, Lorenzana, Pastoriza y Pal se encuentran varios centros donde se explotan las peculiares pizarras de color verde.

MONTE RANDE

En el término municipal de Ortigueira, al norte de lo provincia de La Coruña, en Monte Ronde, se encuentran unos explotaciones de pizarra de considerables dimensiones y elevada producción.

ALTO BIERZO

Al norte de la región del Bierzo, en la provincia de León.